lunes, 10 de abril de 2017

Lunes

Día hoy alucinante. Primero fuimos a comprar golosinas para repartir entre las criaturas, que te piden continuamente. Luego fuimos al pueblo Lamin Lodge, que se dedican a recolectar lapas, almejas y diferentes animales de este tipo para comer y luego con las conchas hacen diferentes cosas: las dejan secar y las escachan para hacer una especie de cal para encalar las casas, las usan como cemento, para que las gallinas pongan más huevos... Tienen montañas de conchas... En medio del poblado hay un árbol que llaman "Elephant tree", lleno de anuncios de colorines que ponen en internet. Ahí cogimos una especie de cayuco a remos y nos llevaron a una isla llena de huertas. Para regar hacen hoyos en la tierra que se llenan de agua por las aguas subterráneas y la sacan con baldes. Trabajo tremendo. Los hombres cavan los surcos y los hoyos, las mujeres plantan y recolectan. El viaje en barco muy divertido, para entrar y salir del cayuco nos llevaban a la sillita de la reina, como dos reinas que somos. Ja, ja. Creo que nos estafaron con el precio, pues nos cobraron 1400 dalasi a cada una y les tuvimos que dar propina. Según Xiomara eran 700 ida y vuelta, pero en fín, esto es así. Después del viajecito en cayuco fuimos a visitar un mercado de madera "Craft Market", no recuerdo el nombre del pueblo. Nos tomamos una cocacola y yo compré naranjas y me comí una bastante buena. Es un poco lata lo de los craft market, porque tod@s l@s vendedors quieren que entres en su tienda: "solo mira, mira", pero se mosquean y te persiquen si no compras... En realidad no se mosquean mucho, pero insisten e insisten... Luego nos fuimos a la Playa Paradise, bastante guiril, aunque curiosa. Estás en la playa y te encuentras una vaca, por ejemplo. Allí nos tomamos la cerveza pertinente y comimos frutos secos y una papas fritas. Por la tarde fuimos a la aldea de Tanji en la que llegan los barcos con los pescados: alucinante. Una mezcla de olores, colorido, sonidos... El atardecer y los barquitos a contraluz, las mujeres con recipientes en la cabeza, con criaturas a la espalda, los hombres con carruchas, con palanganas llenas de pescado, gritos, risas, movimiento, las olas, los barcos... Algunas personas no les gusta que les hagan fotos, por lo que preferí guardar la máquina y disfrutar del momento... Lo peor, la basura que campa por todos lados y el olor penetrante del pescado. Vimos dónde ahumaban el pescado: una especie de barbacoa gigante, tapada, llena de millones de moscas. Uffff, otro mundo. Por último nuestro guía Ozzi nos dejó en el hotel donde nos habíamos tomado la cerveza el primer día y cenamos los platos típicos: una especie de estofado de carne con verduras y un pollo con salsa de manises, acompañado de arroz blanco y arroz rojo, muy rico... Caminamos de vuelta a nuestro hotel y mañana será otro día...

No hay comentarios:

Publicar un comentario